Había una vez una isla que nadie conocía y allí solo
existía la vida animal y vegetal, pero todo allí era distinto al resto de
lugares del mundo, las flores eran de plástico, los árboles eran de silicona,
las verduras sabían a flan y los vegetales tenían un exquisito sabor de
chocolate, siempre era de día con un sol brillante perfecto, el agua del mar
era casi transparente y la arena era como la escarcha de los adornos de navidad.
Entre los animales que vivían allí estaba la manada de
monos, los monoamarillos, tenían ese nombre porque tooodos eran de color
amarillo y tenían un pelaje súper sedoso eran muy pretenciosos tanto que tenían
una peluquería solo para ellos.
En esta manada había, un monito el bello Sami, el hijo
mayor del rey de la manada, mejor conocido como el Rey Peludo. El bello Sami
era el más pretencioso de todos, quería ser el más bonito de todos, pasaba
horas reflejándose en el mar, pasaba tanto tiempo allí mirándose su rostro y su
cuerpo pensando en que cosa quería mejorar
físicamente para ser el más bello de la manada, aunque esto no era bueno
muchas veces se perdía de actividades y paseos que El rey peludo organizaba.
Un día el bello sami invento que quería ser diferente a
los demás y quería ser la estrella de la manada, pues se fue a la selva , que
se encontraba en el centro de la isla, el bello Sami nunca había ido allí,
encontró muchas flores exóticas, y comenzó a recolectar flores, frutas, arena,
y un montón de cosas que encontró en lo más profundo de la selva.
Llego a su casa y mientras sus padres y hermanos no
estaban, el bello Sami introdujo todas aquellas cosas que trajo de la selva
dentro de una olla, y puso todo esto a cocinar, quería crear el mejor shampoo
que ningún otro mono había tenido antes, después de cocinar esa mezcla extraña
se fue al baño y se unto con esa mezcla y duro casi todo el día con esa cosa
pegajosa en todo el cuerpo. Luego el bello Sami se fue a la playa para quitarse
su nuevo shampoo con el agua tibia de la playa. Cuando salió de la playa
llegaron sus hermanos, su mama y su padre el Rey peludo, todos lo miraron de
manera extraña, lo miraban feo, el pobre monito todo triste por la reacción de
sus familiares se fue corriendo a su casa a mirarse en el espejo y resulta que
se le cayó todo el pelaje y no solo eso sino que su piel quedo azul, un azul fluorescente
se veía terrible.
El bello Sami que por sus deseos de ser cada vez más
bello ya no era bello, estuvo llorando en su habitación le pidió perdón a su
familia por haber hecho eso, aunque su padre muy molesto le dijo que aunque lo
amaba tenía que irse de la isla por ser diferente. El bello Sami la noche de
ese día se marcho su mamita lloraba pero tenía que seguir las normas de su
padre. El tenía que hacer su vida en otro lugar. Aunque El bello Sami estaba
triste porque tenía que alejarse de su familia, les dijo que iba a cambiar e
iba a ser un mejor mono en otro lugar, que había aprendido su lección. En la
vida hay cosas más importantes que preocuparse por la belleza física y el
beneficio propio.
Fin